Hablemos de encierro: El resplandor

Una novela que permite hablar de encierro es El resplandor.

A estas alturas la tercera novela de Stephen King es un clásico del terror, -y como ya debe estar pensando quien está leyendo-, un hecho obviamente acentuado por la gran película dirigida por Stanley Kubrick y protagonizada por Jack Nicholson.

Jack Torrance es un escritor cuyo pasado está cruzado por un alcoholismo del cual se cree ya medianamente recuperado, y a quien le ofrecen un empleo que conlleva un alto grado de encierro, cuidando el hotel Overlook -en plena montañas- durante el invierno junto a su grupo familiar, que componen su esposa Wendy y su hijo Danny.

Su compleja situación económica le obliga a aceptar la oferta, sin saber que, con ella, entrará a un lugar donde un cúmulo de tragedias empiezan a parecer a través de imágenes aterradoras.

Cobra importancia el personaje de Danny Torrance, quien posee «el resplandor», un extraño don que le permite detectar los espíritus que están en el hotel, un hotel que en la práctica tiene vida propia y acosa a los visitantes, concentrándose en la figura de Jack, cuya salud mental comienza a vacilar.

King hace guiños e indica la influencia del gran cuento de Poe «La máscara de la muerte roja», alegoría gótica sobre lo inevitable de la muerte, pese al aislamiento planteado para la sociedad que se refugia de la peste.

Pero volviendo a King, la principal recomendación es tener mucha atención al libro si es que vio la película. O viceversa. No es lo mismo. En la novela, podrá apreciar y entender con mucha mayor profundidad a sus personajes. De hecho, el libro se centra mucho más en Danny, y en su extraño don. De igual forma, la transformación de Jack es mucho más progresiva, debido a los horrores que se observan en el hotel.

La palabra Redrum también cobra mucho mayor valor en el escrito…para que seguir.

Solo mencionar que El resplandor logra su principal intención: causar miedo. Un miedo en el cual contribuyen en forma potente el encierro y aislamiento de los protagonistas, quienes sin embargo, avanzando en el relato, percibirán que es un encierro y un aislamiento en el cual, lamentablemente, no están solos.