Ilustración

Por @microcuentera en Instagram

Después de un extenso bloqueo creativo, la ilustradora logró terminar el dibujo. Observó nuevamente su obra: una sátira en tinta y papel sobre el trabajo parlamentario, las vueltas de carnero y la legisladora devenida en heroína de Animé. Tras múltiples intentos fallidos por fin la viñeta estaba absolutamente perfecta. Levantó los brazos en señal de victoria, mientras imaginaba su dibujo ya digitalizado, saltando de pantalla en pantalla gracias a la magia de la viralización. Entonces sintió el golpe en la muñeca. Con una mezcla de incredulidad y horror vio como el vaso de agua que tenía sobre la mesa vertía su contenido sobre el papel. El último papel que le quedaba.