Una historia del vandalismo literario

Biblioteca de Sarajevo destruida; foto de Gervasio Sánchez

Richard Ovenden es el bibliotecario jefe del Bodleian, principal biblioteca de investigación de la Universidad de Oxford y una de las más antiguas de Europa. Él es quien se embarcó en el estudio que se convertiría en «Quemando libros: Una historia del conocimiento bajo ataque», libro que muestra 3.000 años de vandalismo literario o quema de textos en diversas épocas, diferentes signos y disímiles razones y que por el momento se encuentra en Amazon y en inglés. https://www.amazon.com/Burning-Books-Deliberate-Destruction-Knowledge/dp/0674241207

La quema de la biblioteca (decenas de miles de tablillas de arcilla) del rey asirio Asurbanipal, arrasada por los babilonios en el año 612 antes de Cristo; el incendio de la biblioteca de la Universidad de Lovaina en 1914, por parte del ejército alemán invasor; la Biblioteca Nacional de Sarajevo, quemada durante las guerras de los Balcanes en 1992 por los serbios, son algunas de las salvajadas históricas que Ovenden describe en su libro.

Ovenden destaca a La Reforma Protestante como «uno de los peores períodos de la historia del conocimiento», debido a los cientos de miles de libros que fueron destruidos al disolverse los monasterios y las órdenes religiosas que los albergaban. Ni hablar de las hogueras de libros que estudiantes alemanes encendieron en Berlín, la noche del 10 de mayo de 1933, siguiendo las órdenes de jerarcas nazis, en la cual se quemaron textos de pensadores por ser judíos, homosexuales o comunistas.

De Bundesarchiv, Bild 102-14597 / Georg Pahl

El autor también rescata esfuerzos y heroísmo en la defensa del patrimonio escrito. Como el del personal de la Biblioteca de Sarajevo, que a través de una cadena humana tratando infructuosamente salvar el millóin y medio de libros que resguardaban.

De hecho, este libro tiene su origen en una columna de opinión que Ovenden escribió sobre el denominado escándalo de Windrush, en el cual se negó los derechos de residencia a un grupo de inmigrantes caribeños que vivió legalmente en Reino Unido por década. Esta columna reflejó la molestia del bibliotecario al descubrirse que el Ministerio del interior había destruido las tarjetas de arribo posteriores a la Segunda Guerra Mundial, lo que impidió que los inmigrantes de Windrush pudieran probar su derecho a quedarse, siendo muchos deportados, detenidos o impedidos de trabajar.

La destrucción, según el libro de Ovenden, no ha sido solo de joyas literarias o de tesoros históricos. También de datos y antecedentes fundamentales para el devenir de las sociedades.

La biblioteca Bodleian fue fundada por Sir Thomas Bodley; en su tiempo, el filósofo, abogado y escritor inglés Francis Bacon, describió el recinto como «un arca para salvar el aprendizaje del diluvio». El libro de Ovenden sería el registro de los animales dentro del arca.