Duelo en Chinatown, de William C. Gordon

Por Héctor Cabaña Gajardo.

El título original de esta novela es “The Chinese Jars”, algo así como las vasijas chinas. Un nombre más acorde a su trama, ya que esta historia esconde dentro de sus páginas algunas sorpresas muy agradables, comenzando por el pintoresco tropel de personajes entrañables que circulan por sus 18 capítulos.

Sin lugar a duda, el más simpático es Samuel Hamilton, un joven aspirante a reportero, que se encuentra en un mal momento y que se tropieza con un enigma de proporciones siniestras, cuando decide averiguar cómo ha muerto su amigo Reginald Rockwood III, otro habitual cliente del bar El Camelot, de tan mala calaña como nuestro protagonista, pero con un aire de misterio, una labia cautivante y de vestimenta impecable.

Éste es el punto de partida de una novela con tintes negros, que se lee de manera fácil y rápida, que no tiene otras pretensiones que entretener. Mientras nos muestra el Chinatown de San Francisco a inicios de la década de 1960 y nos da un breve recorrido por la cárcel de San Quintín.

Por las páginas de esta historia encontraremos a tipos con muy mala suerte, a criminales sacados de una tira de Dick Tracy, a las tradicionales mujeres fatales, a asiáticos albinos, a policías corruptos, fiscales ambiciosos y, por supuesto, una serie de asesinatos que nacen del deseo de poseer el dinero ajeno.
Esta novela es la primera de una serie de libros protagonizados por Samuel Hamilton, escrito por William C. Gordon, autor fallecido en el 2019 y que, por estas tierras, fuera más conocido por ser el segundo esposo de la escritora chilena Isabel Allende.

“Duelo en Chinatown” es una lectura ideal para este tiempo de vacaciones, no requiere de mayor concentración, ni busca grandes reflexiones, tan solo apunta a que los asiduos lectores de las novelas policiales puedan tener un rato de asueto, mientras esperamos que pase la pandemia y el calor de enero.