Para no olvidar a Eco: «Migración e intolerancia

Un día como hoy, 5 de enero, pero de 1932, nació Umberto Eco, escritor, filósofo e historiador italiano quien murió en 2016, dejando una huella profunda en los diversos ámbitos mencionados, y cuya obra más conocida es una buena mezcla de los campos mencionados: «El nombre de la rosa», novela medieval, filosófica y policial, llevada al cine con maestría.

Más allá de «Baudolino», o «El péndulo de Foucault», novelas también de fama mundial, Eco fue un ensayista permanente, cuya actualidad y contingencia perdura.

Acá destacamos «Migración e intolerancia», breve colección de charlas del narrador italiano, recogidas por Lumen en 2019, una selección fundamental para entender el nuevo panorama del racismo y la incomprensión que galopa por diversas partes del mundo. «La tolerancia sigue siendo un problema de educación permanente de los adultos, porque en la vida cotidiana estamos siempre expuestos al trauma de la diferencia», recalca Eco.

El semiólogo destaca que la intolerancia más peligrosa es aquella que surge en ausencia de cualquier doctrina, producto de lo que llama «pulsiones elementales», debido a que este tipo de manifestaciones, -que surgen de la guata más que de la cabeza-, son imposibles de ser frenadas a través de argumentos racionales. Es por ello que aboga por atajar la intolerancia a través de «una educación constante que empiece desde la más tierna infancia, antes que quede escrita en un libro y antes de que se convierta en una corteza conductual demasiado espesa y dura».

La vigencia del mensaje de Eco permanece. Con posterioridad a su muerte hemos asistido a recopilaciones de sus escritos como «De la estupidez a la locura», crónicas donde se reflexiona sobre el poder; y «Contra el fascismo», del cual ya hemos hablado en este sitio.

A 4 años seguimos escuchando a Eco. «Eliminar el racismo no significa mostrar y convencerse de que los otros no son diferentes de nosotros, sino comprender y aceptar su diferencia». Un enfoque que es distinto. Y que parte de la aceptación del otro para una mayor riqueza de todos y de todas.