He ahí el peligro

Esto no es reseña, ni opinión, ni novedad literaria. Es peligro. Y aunque nadie quiera llevarlo de apunte, solo quiero mencionar que en «El cuento de la criada», de Margaret Atwood, unos políticos teócratas, -a esta altura no puedo encontrar nada más parecido al trumpismo-, se apoderan del poder en EEUU, tras asesinar al Pdte;

En «Sumisión», Michel Houellebecq instala a un carismático musulmán en la presidencia francesa en 2022 que triunfa sobre el Frente Nacionalista y que, al poco andar, privatiza y convierte la principal universidad de Francia en islámica, anula el derecho de igualdad entre hombres y mujeres y permite la poligamia;

Para atrás, el mundo de «1984», de Orwell (creo que fue lo más pedido en Biblioteca Pública Digital) es una distopía de control atroz; «Un mundo feliz», de Huxley, imagina una sociedad controlada por la genética y la clonación; y «Fahrenheit 451», de Bradbury, representa en una sociedad que quema libros la represión de la disidencia.

Estos pequeños apuntes literarios solo son para recordar que la escritura siempre ha jugado con el futuro, que ese futuro siempre se ve controlador, y que lo que ocurrió esta semana en el asalto al Capitolio corre el riesgo de ser el inicio de un nuevo libro, pero esta vez de historia o crónica, más que de ciencia ficción o una distopía.

He ahí el peligro.