Leer tocando

Desde su historia, “Escrito en braille”, de Alejandra del Río, atrapa.

En el año 1999, ganó un concurso literario, pero sus ejemplares se perdieron en una bodega. Pasó lo que pasa en ocasiones: su pérdida le transformó en un libro de culto.

Tras más de dos décadas, Ediciones Universidad de Valparaíso decidió sacarlo nuevamente a la luz, concepto de suyo contradictorio, pues la esencia del texto es descubrir la poesía en una oscuridad que sus mismos versos hacen patente: “Un día se te caen de golpe los ojos / y preguntas quién era esa mujer / marcada a fuego en el costado”.

Esta nueva edición incluye páginas que ostentan la posibilidad de lectura braille y código QR para escuchar el libro leído por su autora. Es un escrito por tanto con textura, sensible a nuestros dedos, una exploración de otro de nuestros sentidos en tiempos del reinado de lo audiovisual.

“La luz que cubre las heridas / Como una vestidura de sol o de mareas / Tiene el poder del azote en cierta espalda / Y el dolor en los ojos de la propia”.

Parece no existir hilo conductor, pero una de las aventuras para el lector es esforzarse en dicho descubrimiento. “Comencé a leer cuando dejé de ver”, es una frase destacada y escrita en braille. Porque aquí leemos de otra manera. A tientas. Tocando.