Una novela cultural y de aventuras

Suena repetitivo, pero no.

Son 25 años y por tanto no es extraño que todos y todas nos acordemos de “Los detectives salvajes”, la novela de Roberto Bolaño que cumple un cuarto de siglo.

Las aventuras de Arturo Belano (alter ego de Roberto Bolaño) y Ulises Lima, “Los detectives salvajes”, es el motor de este escrito. La pareja busca los rastros de Cesárea Tinajero, una escritora desaparecida en México en los años inmediatamente posteriores a la Revolución -sí, la de 1910-, una búsqueda que durará desde 1976 hasta 1996.

Al igual que todas las grandes novelas de la historia, análisis sobre ella existen muchos. Así como en política un buen acuerdo es aquel que no deja completamente contento a nadie, una buena novela es aquella que no deja enteramente convencido a nadie sobre su clasificación.

He escuchado y leído que es novela policíaca, iniciática, del exilio, romance, una crónica gigantesca, un thriller, por mencionar algunas definiciones.

Quiero destacar solo dos aspectos: primero, me atrevería a decir, para no desvariar tanto, que es, en su esencia, una novela de aventuras. Antes que algún erudito deje de leer, lo reafirmo: vemos en ella a un joven que deja los estudios para seguir a los detectives salvajes en una búsqueda iniciática; la galería de personajes que Bolaño nos muestra es solo comparable a la cantidad de sitios que visita la narración; por supuesto, tiene ribetes y más que ribetes de novela policíaca; etc.

Segundo: que es lo más parecido a una “novela cultural”. De más está recordar que la gran mayoría de los protagonistas son artistas; especialmente, escritores; más específicamente, poetas. También es inevitable rememorar que es un homenaje -o una tomada de pelos, si prefiere- del infrarrealismo, movimiento poético fundado en México por Bolaño y una veintena de poetas más en los 70 y que buscaba una poesía personal y de libertad absoluta.

“Los detectives salvajes” continúa dando que hablar. Pelea de igual a igual con otros grandes escritos por encumbrarse en el listado de las novelas más importantes del siglo XX. Y por la fecha en que fue escrita (1998), además de su temática compleja y universal, es una novela de tránsito al siglo XXI, que no pierde su vigencia y que continúa cautivando a 25 años de su publicación, al igual que la figura de su creador, Roberto Bolaño, fallecido prematuramente a los 50 años, pero inmortalizado en el protagónico Arturo Belano.

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